viernes, 15 de enero de 2010

EL MUSEO DE LA INOCENCIA




. ¿Qué pasa cuando se gana un premio tan importante? Pues que la talla le puede quedar grande a cualquiera. ¿Un autor puede escribir una siguiente novela que supere a lo escrito hasta allí? Esa es la pregunta más incómoda. ¿Esa necesidad de superar su propio trabajo literario puede entorpecer su libertad creativa? Esa es otra pregunta antipática. Ahora bien, es muy cierto que la crítica generalmente ha sido implacable con las obras posteriores al Nobel.
En lo personal, puedo aseverar que Gabriel García Márquez con su novela "El amor en los tiempos del cólera" logró construir una obra tan contundente como "Cien años de soledad", aun cuando esta última fue la que lo catapultó hasta el premio de la academia sueca.

Orhan Pamuk, premio Nobel de literatura 2006, tiene en vitrina una nueva novela titulada "El museo de la inocencia" . ¿Será de los que han logrado superar la valla de la fama? Habrá que leer la novela.
Por lo pronto, la nota dice pulblicada en el diario El Clarín dice:

El museo de la inocencia (592 páginas) explora la historia de amor entre Kemal, un millonario de Estambul, y Füsun, una pariente lejana pobre, una historia al estilo de Yesilçam (el Hollywood turco de los años sesenta y setenta), según explicó Pamuk en una entrevista concedida a la cadena NTV y emitida anoche."Para tener una verdadera relación amorosa, uno debería ser capaz de hablar sobre el amor mirando a los ojos del otro", dijo.La pasión de Kemal le lleva a coleccionar objetos de su amada, del mismo modo que ha hecho el laureado novelista en el proceso de preparación de su libro.Pamuk viajó a museos de todo el mundo y recorrió rastros y bazares en busca de pequeños objetos de la vida cotidiana que le permitiesen hacerse una idea sobre la personalidad de sus antiguos usuarios y le inspirasen sobre las historias de sus personajes.Así, acumuló estatuillas, zapatos viejos o billetes de museos, entre otros objetos, que ahora utilizará para crear un Museo de la Inocencia en la vida real.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Los 100 mejores libros de la literatura universal



1.- 100 años de soledad.
Gabriel García Márquez.
Es la novela por excelencia del realismo mágico latinoamericano.
García Márquez no sólo construye una ciudad (Macondo) sino un mundo lleno de nuevas posibilidades narrativas.
2.- 1984.
George Orwell.
Una novela clásica moderna de la Utopía Negativa. Orwell describe una sociedad totalitaria en la que el gobernante supremo y omnipresente es Big Brother. 1984 habla del poder del gobierno y su necesidad de control.
3.- Alexis Zorba, el griego.
Nikos Kazantzakis.
Cuenta la historia de un anciano minero griego enamorado de la vida.
Una de las novelas más significativas de la obra del famoso autor griego. Además, fue la base para una exitosa versión cinematográfica.
4.- Amadís de Gaula.
Anónimo.
Cuatro capítulos de acciones violentas mezcladas con sentimientos cortesanos y más de 300 personajes que conquistan al lector a través de aventuras heroicas e historias de caballería que hace siglos establecían las reglas de sociedad.
5.- A sangre fría.
Truman Capote.
Poderosa historia de un asesinato sin piedad. Un respetado granjero de Kansas, su esposa y sus dos hijos adolescentes son brutalmente asesinados por dos ex-convictos. La historia penetra en sus mentes criminales mientras los sigue por sus desventuras en México y Estados Unidos. Un clásico de la novela policial.
6.- Bola de sebo y 22 cuentos completos.
Guy De Maupassant.
Este famoso cuentista francés presenta personajes psicológicamente bien trazados que reflejan irónicamente la hipocresía burguesa del siglo XIX. Es la historia de una cortesana que viaja en una carroza con unos burgueses que critican su condición y no reconocen sus sentimientos y acciones.
7.- Catedral.
Raymond Carver.
Una recopilación de 12 relatos que da como resultado uno de los libros más interesantes de la narrativa estadounidense de las últimas décadas y que demuestra por qué su autor es el maestro por excelencia de esta forma narrativa reconocida en todo el mundo.
8.- Confesiones de una máscara.
Yukio Mishima.
Uno de los libros más representativos de la literatura japonesa del siglo XX. La novela contiene rasgos autobiográficos y narra la historia de un joven estudiante durante el Japón de la Segunda Guerra Mundial, quien descubre poco a poco su homosexualidad.
9.- Crimen y castigo.
Fiódor Dostoyevski.
Un texto que ha definido la estructura de la novela. La trama plantea la lucha entre el bien y el mal para plasmar, con artificio, la capacidad que tiene el hombre de escoger. Habla de la inapelable libertad que siempre implica rezagar algo vigente.
10.- Crónica de la intervención.
Juan García Ponce.
Novela de uno de los escritores más reconocidos en los últimos tiempos. Aun cuando su obra es más conocida, esta obra sobresale por su intensidad y ambición estéticas.
11.- Crónicas marcianas.
Ray Bradbury.
La tierra se encuentra en extinción y la única salida es la colonización de Marte. Sin embargo, los terrícolas se encuentran con una civilización marciana que se interpondrá a sus intenciones, llevando a la raza humana a final. Una excelente muestra de ciencia ficción.
12.- Cuentos completos.
Juan Carlos Onetti.
Una buenisima recopilación de los cuentos de este gran autor uruguayo. “Yo quiero expresar nada más que la aventura del hombre”, afirmó el escritor; y este libro es muestra de esa intención, fielmente retratada en narraciones llenas de vida.
13.- Decameron.
Giovanni Boccaccio.
Una muestra de la maravillosa literatura del Renacimiento italiano, escrita entre 1350 y 1355. Está compuesta por 100 cuentos agrupados en 10 jornadas y contados por 10 jóvenes que huían por medio de la imaginación de la peste que azotaba Florencia.
14.- Deseo.
Elfriede Jelinek.
Acreedora del Premio Nobel de Literatura 2003, esta autora austríaca poco conocida en nuestro país asombra con narrativa cruda y llena de erotismo, una fuerte crítica a la placidez de la burguesía, a su respetabilidad y a su supuesta liberación sexual.
15.- Cuentos memorables según Jorge Luis Borgues.
Jorge Luis Borges.
Borges, autor imprescindible y culto lector, recomienda dos cuentos clave para toda biblioteca: Los regalos perfectos, de O’Henry, y Donde el fuego nunca se apaga, de May Sinclar, del cual señala : “elegí este cuento en gracia de su poca notoriedad y de su valor indudable”.
16.- Drácula.
Bram Stoker.
Nunca antes una historia de vampiros había sido tan relatada como en este caso. Es la vida del Conde Drácula, un vampiro incapaz de amar a cualquier ser humano, con excepción de una bella mujer. Ideal para los amantes del terror.
17.- El Aleph.
Jorge Luis Borges.
En esta narración y en las demás que constituyen este libro, el erudito argentino le otorga a la fantasía su máxima expresión. Con un estilo dócil y culto, se le considera uno de los autores más importantes de lalengua española y su obra completa es imprescindible.
18.- El amante.
Marguerite Duras.
Una novela escrita con sencillez y delicadeza narrativa. Cuenta la historia de amor entre una joven de 15 años y un rico comerciante chino de 26. Un romance lleno de contraposiciones que se desarrolla en Indochina y que logra tocar la fibra sensible del lector con sus tonos apasionados y escandalosos.
19.- El cantar de los nibelungos.
Anónimo.
Una leyenda medieval que expresa el alma de un pueblo que comienza a descubrir su individualidad. Desde Alemania y los países nórdicos llegan historias de héroes, caballeros, damas y amor cortés. Un cantar transmitido oralmente que plasma pasiones de la condición humana.
20.- El color que cayó del cielo.
Howard Phillips Lovecraft.
Una narración de horror que devela los niveles menos explorados del alma humana, a través de un estilo delicado y altamente recomendable para los amantes del género.
21.- El Conde de Montecristo.
Alejandro Dumas.
Un hombre inocente es encarcelado y la necesidad de venganza lo lleva a tramar un brillante plan. Durante 13 años espera el momento para restablecer su honor. Un clásico de aventuras, honor y venganza.
22.- El corazón de las tinieblas.
Joseph Conrad.
Una historia de viaje. Marlow siente que debe conocer a Kurtz y hace todo lo posible para lograrlo, incluso aventurarse río arriba. Soportando incidentes pavorosos, se revelan terroríficas profundidades de la corrupción humana. De la página al lector se transmiten sensaciones tétricas que le impiden abandonar la lectura.
23.- El evangelio según Jesucristo.
José Saramago.
Una obra controversial del portugués ganador del Premio Nobel. Jesucristo como hombre común y corriente que lleva una vida desprendida en la que disfruta de su relación amorosa con María Magdalena. Un libro que lleva al lector a deliberar sobre la fe y la espiritualidad.
24.- El extranjero.
Albert Camus.
Novela existencialista en la que el personaje central, Mersault, refiere al lector su historia, no la de sus sentimientos ni su razón, sino la de su imposible destino. En sus páginas el realismo logra la perfección. Título capital de Camus y un clásico de la literatura contemporánea.
25.- El extraño caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.
Robert Louis Stevenson.
Extraños sucesos que ocurren en torno a dos figuras extrañamente opuestas pero que parecen estar relacionadas, dan como resultado una de las obras cumbres de la literatura de terror. Relato apasionante de intigra y misterio en el que Stevenson, plantea una historia de autodestrucció n que crítica a la sociedad de su tiempo.
26.- El gato negro y otros relatos.
Edgar Allan Poe.
Esta selección conglomera algunos de los mejores cuentos de este reconocido autor estadounidense, inventor para muchos, del genero policial. Su literatura ha incursionado antes que ninguna otra en la mente del hombre de manera inigualable.
27.- El gran Gatsby.
F. Scott Fitzgerald.
Un clásico norteamericano del siglo XX. La historia de amor entre el nuevo rico Jay Gatsby y la bella Daisy Buchanan refleja una época de posibilidades y aspiraciones. Capturando a la sociedad de su momento. Fitzgerald habla de la Era del Jazz, las fiestas interminables y el poder del dinero.
28.- El hombre de la arena.
E.T.A. Hoffman.
Son 13 cuentos que van de lo tenebroso a lo aterrador. En ellos se refleja el espíritu libre y vigoroso de un agudo conocedor tanto de los trasfondos de la sociedad de su tiempo como del ser humano.
29.- El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes Saavedra.
Tomo I y Tomo II. La máxima obra literaria que ha dado el idioma español. Don Quijote es el personaje que encarna la cordura dentro de un mundo irracional o lo contrario, la irracionalidad dentro de un mundo cuerdo. Esta obra maestra, primera novela moderna, resulta obligada.
30.- El llano en llamas.
Juan Rulfo.
En este libro, que consta de 17 relatos, el autor jalisciense emprende la crónica de un país por medio de la gente que lo habita. Mediante un lenguaje exquisito que celebra la vida, la muerte y el silencio, se convierte en un tomo de narración universal imposible de ignorar.
31.- El lobo estepario.
Herman Hesse.
Esta considerada como la obra maestra de este autor alemán. El protagonista de la historia es un hombre solitario e incomunicado cuya personalidad refleja los vicios y virtudes de la humanidad. Se pone al descubierto la carga trágica y el incierto destino de la condición humana.
32.- El maestro y Margarita.
Mijaíl Afanasievich Bulgákov.
Una revisión de las historias de Fausto y Pontio Pilatos que expone la vida soviética de 1930 de un modo tan feroz que fue prohibida hasta los años 60. El diablo llega a Moscú acompañado de una bruja desnuda y un gato que ama el ajedrez y el vodka. Una novela de profundidad filosófica que no pierde nunca de vista el humor.
33.- El nombre de la rosa.
Umberto Eco.
El monje Guillermo llega a la Abadía del norte a investigar los asesinatos misteriosos que han sucedido. La descripción maravillosa de una biblioteca recóndita, de monjes leyendo en silencio y muriendo de forma extraña. Un trabajo que transporta a una epoca de monasterios y secretos.
34.- El ojo de Alá y otros cuentos.
Rudyard Kipling.
El extraño encantamiento que une a una mujer con su gran amor o una casa que provoca una rara depresión, son sólo ejemplos delos cinco relatos que incluye este libro, cuyo común denominador es la extraordinaria creatividad. Su poder de observación nos brinda bellas descripciones de la naturaleza y delinea a la perfección la personalidad de sus personajes.
35.- El perfume.
Patrick Suskind.
La historia de un asesino que vive en un mundo de olores. Para conseguir favores de las damas de la alta sociedad, Jean Baptiste Grenouille crea un perfume extraño que subyuga la voluntad de quien lo huele. Para hacer el perfume, debe de conseguir fluidos corporales de mujeres vírgenes, el perfumista no lo piensa dos veces y se convierte también en asesino.
36.- El reino de este mundo.
Alejo Carpentier.
Lo real-maravilloso, como el mismo autor lo denominó, y que resalta lo fantástico que existe en la realidad de las tierras latinoamericanas, cobra vida en esta novela de gran viveza y musicalidad que mezcla la verdad histórica con la fantasía. Pieza maestra del autor cubano.
37.- El retrato de Dorian Gray.
Oscar Wilde.
Dorian Gray quiere mantener su belleza y juventud para siempre, por lo que vende su alma al diablo. Una historia clásica que pone en tela de juicio la vanidad y otras actitudes relacionadas con la corrupción moral del siglo XIX.
38.- El ruido y la furia.
William Faulkner.
Cuatro capítulos, cada uno narrado por un personaje distinto, queconstituyen a los Compson. Tragedia familiar descrita detalladamente por medio de monólogos interiores y libre fluir de conciencia. Una novela que causó reacciones distintas e miles de críticos literarios.
39.- El tambor de hojalata.
Gunter Grass.
La novela más célebre del autor, narra las desventuras de Oscar Matzerath, quien decide dejar de crecer a los tres años de edad para expresar su repudio al mundo de los adultos. Los golpes a su tambor son un misterioso ritual que muestra un universo grotesco, donde lo real y lo fantástico entrecruzan sus fronteras.
40.- El túnel.
Ernesto Sábato.
Delirante historia de amor entre Juan Pablo Castelar y María, en la cual el protagonista cuenta desde la prisión los detalles de esta relación y su desafortunado final. Es la consagración literaria del escritor argentino y una de las novelas latinoamericanas obligadas.
41.- El viejo y el mar.
Ernest Hemingway.
Relato fundacional de la narrativa norteamericana. Un hermoso texto al que se le pueden dar diferentes lecturas. Construida casi al modo de una parábola, es una elegía al coraje y el combate contra la naturaleza.
42.- En busca del tiempo perdido.
Marcel Proust.
Obra cumbre de la literatura francesa del siglo XX. Un hombre común despierta y, al desayunar, remoja una magdalena en su café. Esto desata su memoria y el tiempo empieza a jugar por medio de transportaciones. Con descripciones deliciosas y un prodigioso lenguaje, el lector viaja en el tiempo de la mano del personaje.
43.- En el camino.
Jack Kerouac.
Una novela del célebre autor estadounidense que resulta indispensable para acercarse a la Generación Beat. En ella se plasma la filosofía de la existencia libertaria del autor. Es una extraordinaria narración contracultural, casi marginal.
44.- Eneida.
Virgilio.
Por medio de la musicalidad y equilibrio métrico, esta obra es considerada como modelo de perfección literaria. un clásico escrito entre el 29 y 27 a.C. en el que se cuenta la historia del retorno victorioso de un heredero romano. Eneas huye de Troya después de la devastación de la ciudad y con un grupo de troyanos se enfrenta a su destino y a los dioses hasta que logran restablecer la metrópolis.
45.- Fiasco. El fracaso.
Imre Kertész.
Novela del escritor húngaro, galardonado con el Premio Nobel de 1992 2002, en la cual dibuja un paisaje en el que la realidad y la ficción se entrelazan por medio de un personaje que vive en el denso ambiente dictatorial del estalinismo y su experiencia de escribir a contracorriente.
46.- Fausto.
Goethe.
Es la médula de la obra de este escritor alemán. Un recorrido por los cielos, la tierra y la profundidad de lo subterráneo. Uniendo realidad, símbolo, utopía, magia, ciencia y verdad, Goethe plantea su preocupación como hombre universal planteando ideas sobre el destino, dios y los demonios.
47.- Frankenstein o el moderno Prometeo.
Mary W. Shelley.
La historia del científico que, con extremidades de diversos muertos, confeccionó una forma humana, o mejor dicho, un monstruo. A pesar de su ansiedad por amar y recibir simpatía, es rechazado, por lo que busca hacer todo el daño posible a quien lo creo. Una novela de fantasía macabra y terror que se ha convertido en leyenda.
48.- Grandes esperanzas.
Charles Dickens.
Obra que muestra la destreza histriónica del autor inglés y, como su nombre lo indica, de esperanzas, amor y desilusión mediante personajes que son detallados magníficamente a través de un realismo deleitable.
49.- Hotel Savoy.
Joseph Roth.
Una de las novelas más importantes de este escritor. Concentra un microcosmos en un edificio de siete pisos. Cuando un joven judío es liberado después de permanecer tres años como prisionero de guerra, el azar lo lleva a hospedarse en este hotel. Una narración donde prolifera la confusión y la nostalgia.
50.- Justine o los infortunios de la virtud.
Donatien Alphonse François de Sade, Marques de Sade.
Es muy difícil explicar o ubicar con precisión la obra de este autor en la historia de la literatura y del pensamiento filosófico. Aquí se plasman a la perfección sus cualidades narrativas por medio de escenas eróticas y excitantes que escandalizaron a la sociedad de su tiempo y que continúan siendo breviario erótico hilarante.
51.- La ciudad y los perros.
Mario Vargas Llosa.
Situada en un colegio militar de un país subdesarrollado, esta novela retrata un sistema que genera un universo de traiciones y lealtades donde el machismo y la brutalidad surgen como rasgos principales. Un autor imprescindible de la narrativa latinoamericana.
52.- La divina comedia.
Dante Alighieri.
Obra clave del Renacimiento italiano y fundadora de una nueva narrativa mundial. Dividida en tres partes : infierno, purgatorio y cielo, es un viaje alegórico por el alma humana.
53.- La gallina degollada.
Horacio Quiroga.
El uruguayo presenta cuentos maravillosamente escritos sobre fantásticas situaciones llenas de intensidad dramática. La gallina degollada cuenta la historia de cuatro hermanos mentalmente disminuidos que observan a la sirvienta degollando a una gallina y copian el acto, haciendo lo mismo con su hermana.
54.- La Ilíada.
Homero.
Es la primera obra conocida del autor griego, de cuya persona se tiene poca información. La Iliada data de los años 700 a.C. y narra la batalla de los romanos por ocupar Troya, donde conviven divinidades con seres terrenales. Un clásico de clásicos que no pierde ni perderá actualidad.
55.- La insoportable levedad del ser.
Milan Kundera.
Historia de celos, sexo, muerte y traición, en otras palabras, una novela de amor. Las vidas de los personajes se entrelazan con fabulosa pericia y el autor checo consigue no sólo una reflexión filosófica sino la transmisión exacta de emociones.
56.- La metamorfosis.
Franz Kafka.
Una mañana, Gregorio Samsa despierta convertido en un escarabajo; este hecho da paso a una de las narraciones más significativas del siglo XX por si innovación y perfección narrativa. El universo kafkiano representa la realidad del mundo totalitario en el que lo palpable se vuelve irreal.
57.- La montaña mágica.
Thomas Mann.
Desde las experiencias en un sanatorio, este autor alemán, acreedor al Premio Nobel de Literatura en 1992, retrata los problemas que la Gran Guerra hacia latentes, así como una visión profunda y acertada del mundo contemporáneo.
58.- La muerte de Artemio Cruz.
Carlos Fuentes.
Artemio Cruz es condenado a su cama cuando es ya inevitable su muerte. Las reflexiones que hace sobre su vida, el tiempo y sus deseos lo llevan a describir a la sociedad en la que vive y a las personas que lo rodean. Una de las mejores novelas de este reconocido escritor mexicano en donde se refleja un estilo violento y bello.
59.- La muerte de Ivan Ilych.
León Tolstoi.
Novela corta en la que el escritor ruso pone en tela de juicio dos tipos de vidas : la artificial – representada por la sociedad y sus relaciones materialistas – y la auténtica – marcada por la compasión y empatía -. Un viaje por la Rusia del siglo IX que comienza con la muerte del personaje principal, un hombre común, y lo que ésta ocasiona en aquellos que le conocieron.
60.- La náusea.
Jean Paul Sartre.
La historia de un escritor, Antoine Roquentin, quien se enfrenta a la idea de la existencia y cómo percibe su propia vida según los terroríficos objetos que lo rodean. Estas cosas lo amenazan de una manera siniestra y le provocan náusea. Novela existencialista y de observaciones detalladas de la vida. Un clásico filosófico.
61.- La Odisea.
Homero.
Relato miticado y reconstruido en todos los escenarios literarios posibles del siglo XX. Esta epopeya es la base de gran parte de la narrativa occidental. La Odisea representa, entre otras cosas, la lucha por el retorno a casa.
62.- La oveja negra y demás fábulas.
Augusto Monterroso.
Las famosas fábulas del ganador del Premio Príncipe de Asturias. Un libro escrito con humor cruel y de forma aparentemente ligera en el que se abordan temas trascendentales y se habla de las debilidades humanas. Fábulas de sorpresa y con intenciones entre líneas.
63.- La piel de Zapa.
Honorato de Balzac.
Un relato fantástico de personajes exhibidos por su psicología. La piel de Zapa es un talismán que permite a quien lo posee satisfacer todos sus deseos. Por medio de este objeto se presenta la filosofía de vida y las reflexiones sobre la condición del hombre de este gran autor del siglo XIX.
64.- La sabiduría del Padre Brown.
Gilbert Keith Chesterton.
Una de las más grandes y primeras narraciones policiales, en la que el autor inglés da muestra de su maestría con la prosa y el uso de paradojas y suspenso.
65.- La senda del perdedor.
Charles Bukowski.
Escrito desde la desilusión del sueño americano, con un lenguaje simple, directo, casi hiriente, este libro refleja una civilización desencantada y perdida. Es la historia de un antihéroe y su búsqueda por sobrevivir.
66.- La señora Dalloway.
Virginia Woolf.
Una mujer madura sale a comprar flores para la fiesta que va a brindar por la noche. Ese día de junio, la Sra. Dalloway se encuentra y desencuentra, al igual que los demás personajes de la novela, demostrando la fuerza narrativa del monólogo interior. Marca un parte aguas en la literatura universal.
67.- La tabla periódica El sistema periódico.
Primo Levi.
Relato autobiográfico del químico y escritor italiano que narra su vida a través de ejemplos de grupos de sustancias de la tabla periódica. Su lenguaje es simple y rico en analogías.
68.- Las aventuras de Sherlock Holmes.
Sir Arthur Conan Doyle.
Gracias a esta pieza, este doctor y escritor estableció de forma definitiva la fórmula de la novela policial, adelantándose con este texto, que narra diferentes aventuras del detective, a su propio tiempo.
69.- La batallas en el desierto.
José Emilio Pacheco.
Asombrosa narración sobre un niño que crece, evoluciona y falsea junto con la Ciudad de México. Es la presentación de una urbe que marcó a una generación y que forma parte de nuestra historia. Un juego de niños análogo a la situación política y social del México del siglo XX.
70.- Las ciudades invisibles.
Italo Calvino.
El diálogo entre Marco Polo – mercader veneciano – y Kublai Kan – emperador tártaro – es la base de estos relatos entre constructores y visitantes de ciudades invisibles. Al final, el lector desea ver, sólo por un instante, alguno de estos espacios. Un clásico del siglo XX que ha perfilado la literatura tanto neorrealista como alegórica.
71.- Las metamorfosis.
Ovidio.
Desenvolviendo argumentos mitológicos, este libro pretendía ser un poema científico y filosófico. Una historia del Universo que presenta una trama labrada por evocaciones a los autores griegos, romanos, clásicos y alejandrinos.
72.- Las mil y una noches.
Anónimo.
La obra mas representativa de la literatura oriental y un clásico de las letras universales. Es un texto único que se nutre de 1001 historias narradas en el mismo número de noches por la hija del visir, Scherezada, quien debe mantener siempre vivo el interés del cruel sultán, y así con su creatividad, astucia, sabiduría, lograr salvar un día, cada noche.
73.- Lazarrillo de Tormes.
Anónimo.
El ir y venir de un pícaro que vive aventuras llenas de humor. Uno de los primeros personajes traviesos que se sale con la suya hasta que es alcanzado por la reglas morales. Un clásico del Siglo de Oro español que marca una tendencia literaria.
74.- Lazos de familia.
Clarice Lispector.
“Yo escribo como quien sueña”, afirmó la genial escritora brasileña y así, esta recopilación de cuentos resulta ser no sólo una serie de narraciones idílicas sino un paseo por los recónditos de la mente humana.
75.- Los hermanos Tanner.
Robert Walser.
La primera y más celebrada novela del autor suizo, retrata con excepcional intensidad el perfil errante del escritor, uno de los novelistas que más influencia ha ejercido en el mundo de las letras alemanas.
76.- Los miserables.
Víctor Hugo.
Un hombre condenado a prisión por robar una rebanada de pan busca asilo con un obispo. A pesar de que intenta robar a su salvador, éste le perdona y le recompensa. Así comienza una historia ya clásica de guerra, honor, nacionalismo, perdón y libertad.
77.- Los mejores relatos.
Rubem Fonseca.
Es la recopilación de toda la obra narrativa corta de este gran autor brasileño; por medio de la ironía y la crudeza retrata lo que en palabras de su traductor (Romeo Tello Garrido) es “la problemática existencia del hombre en las sociedades modernas”.
78.- Los propios dioses.
Isaac Asimov.
Este científico ruso resulta ser uno de los grandes escritores de ciencia ficción y en esta historia demuestra sus cualidades narrativas al crear un mundo que rebasa los limites de lo imaginable.
79.- Una cuestión personal.
Kenzaburō Ōe.
Una obra esplendida de uno de los autores más representativos de la literatura japonesa. En ella, aborda magníficamente la crisis existencial, la historia y la identidad cultural.
80.- Lolita.
Vladimir Nabokov.
Humbertus Humbertus, escritor, le renta un cuarto a Charlotte Haze y se enamora de su hija de 14 años : Lolita. Una apasionada historia erótica que fue prohibida a mediados del siglo XX y que se ha convertido en una referencia obligada de una pasión transformada en pesadilla.
81.- Memorias de Adriano.
Marguerite Yourcenar.
La novela más famosa de la autora europea, nacionalizada estadounidense y, sin duda, una de las más elogiadas por la crítica. Maravillosa narración que se basa en la historia, una autobiografía novelada del emperador romano, bajo la forma de cartas escritas por éste a su sobrino.
82.- Michael Kohlhaas y otras narraciones.
Heinrich Wilhelm von Kleist.
Novela decimonónica sobre las tradiciones de los Länders (siglo XVI). Una invitación a la reflexión sobre la idea de igualdad y las infamias hechas en nombre de la justicia. Kohlhaas es el protagonista que inicia una guerra en contra de un acto temerario llevado a cabo por el representante de la autoridad y la ley.
83.- Madame Bovary.
Gustave Flaubert.
Excelente representació n del realismo francés del siglo XIX, esta historia es muy bien conocida de amor imposible, desdicha y muerte, todavía vigente por su fuerza y maestría.
84.- Manhattan Transfer.
John Dos Passos.
Visión panorámica de la vida en Nueva York entre 1980 y 1925. Gran obra de este autor norteamericano representante de la Generación Pérdida, cuyas novelas – amargas y profundamente impresionistas – atacan la hipocresía y el materialismo de los Estados Unidos entre las dos guerras mundiales.
85.- Moby Dick.
Herman Melville.
Este autor es considerado uno de los mejores prosistas en lengua inglesa y en ésta, su obra más reconocida, el tema central es el conflicto entre un capitán y la gran ballena blanca que le arrancó la pierna. La obra sobrepasa la aventura y se convierte en una alegoría sobe el mal incomprensible representado por la ballena, y la maldad simbolizada, también por el capitán Ahab.
86.- Nana.
Emile Zolá.
Naná es una actriz que logra conquistar a su público con su presencia. Además, es una reconocida concubina que tiene varios amantes. Zolá presenta a su heroína para hacer una fuerte crítica a la Francia de principios del siglo XIX, caracterizada por el exceso sexual y político. Una narración detallada que mezcla ideas científicas con las sociales.
87.- Niebla.
Miguel de Unamuno.
Una novela que su autor califica como “malhumorada” . La historia que cuestiona la realidad del escritor como participante de la ficción y la del personaje como ser vivo inmortal. Un libro en el que el lector recrea la narrativa y donde el acto de leer es la única realidad.
88.- Otra vuelta de tuerca.
Henry James.
La obra de James se caracteriza por su ritmo pausado y la descripción sutil de los personajes, más que por las historias complicadas. Sus libros son los modelos de la novela objetiva psicológica y retratan por lo general un mundo ocioso : este es un excelente ejemplo de su vasta obra.
89.- Paradiso.
Lezama Lima.
Una de las obras más importantes de la narrativa latinoamericana. Su riqueza narrativa, complace hasta el crítico más exigente. Es una novela poética que narra los sucesos desde la memoria del personaje. “Es una invitación a la sabiduría”, apunta el escritor Cintio Vitier.
90.- Pedro Páramo.
Juan Rulfo.
Un clásico de la literatura mexicana por su vigencia y universalidad. Alguna vez, un desconocido le señalo a Jorge Luis Borges que pareciera que todos en el libro son hermanos, ya que todos en el pueblo se llaman Páramo, a lo cual Borges respondió : “el lector ya sabe que ha entrado en un texto fantástico, cuyas indefinidas ramificaciones no le es dado prever pero cuya gravitación lo atrapa”.
91.- Poema de Mio Cid.
Anónimo.
Este cantar es la primera obra extensa de la literatura española y el único cantar épico de la Edad Media hispánica. La historia de un héroe desterrado injustamente de Castilla que debe recuperar su honra para regresar a u tierra. Por medio de actividades guerreras el lector se sumerge en un mundo de reyes y guerras.
92.- Rayuela.
Julio Cortázar.
Dividida en dos partes esenciales y colmada de capítulos, esta maravillosa novela nos transporta al mágico París de principios del siglo XX. La profunda historia de amor que narra con maestría, así como la agudeza de sus afirmaciones y la construcción de todos los personajes dan como resultado una obra maestra de la narrativa latinoamericana moderna.
93.- Rojo y negro.
Henri Beyle, más conocido como Stendhal.
En esta novela, el escritor realista francés analiza su sociedad contemporánea a través de la mirada de Julien Sorel, un ambicioso joven de provincia que se abre camino en la vida, primero como soldado y más tarde como sacerdote. Un personaje alejado de la sociedad de la sociedad y enfrentado a las imposiciones e ideales de ésta. Con frecuencia se dice que ambos personajes son retratos parciales del propio autor.
94.- Seda.
Alessandro Baricco.
Una novela contemporánea que no puede pasar desapercibida. En ella se narra, por medio de imágenes muy bien logradas, una posible historia de amor, deseada y creada en la imaginación del protagonista, fascinando así al lector.
95.- Tres novelas.
Mariano Azuela.
En estas tres narraciones cortas, como en el resto de su obra, este reconocido autor brinda una idea clara y tangible de lo mexicano. En sus textos, se puede percibir el sabor de la patria. Un título imprescindible en toda biblioteca.
96.- La trilogía de Nueva York.
Paul Auster.
Uno de los libros más reconocidos de Auster en el que demuestra su habilidad al estructurar historias en las que los personajes se confunden entre sí.
97.- Trópico de cáncer.
Henry Miller.
Una de las obras más perfectas y prestigiosas en lengua inglesa que fue censurada por casi 30 años y que enfrentó más de 60 juicios. Miller presenta un monólogo de su estancia en París a principios de 1930. Una de las novelas más controversiales que habla de sexo y critica comportamientos humanos de sectores conservadores de la sociedad.
98.- Ulises.
James Joyce.
La obra maestra del afamado escritor irlandés. Basada en La Odisea de Homero, el texto abarca 24 horas de la vida de Leopold Bloom y Stephen Dedalus. Cuando los personajes se encuentran la obra llega al clímax de una búsqueda simbólica y la conciencia. Un monólogo interior que fue prohibido, y por lo tanto no pudo publicarse sino unos años después de su escritura. Un texto complejo que marcó la historia de la literatura universal.
99.- Un mundo feliz.
Aldous Huxley.
Una narración extraordinaria y reflexiva mediante una visión pesimista del presente que gira en torno al mundo del futuro en el que una droga llamada Soma se convierte en el personaje principal de la obra, anestesiando a todos los habitantes del mundo.
100.- Viaje al centro de la tierra.
Julio Verne.
El profesor Lidenbrock traduce unas escrituras y determina que existen unas vías que lo llevarán al centro de la Tierra. Para encontrar la verdad decide bajar por el cráter de un volcán extinguido. Un clásico de aventuras apasionantes y una narrativa de excursiones.

domingo, 18 de octubre de 2009

Frederic Beigbeder/ Entrevista /El Pais


'La publicidad es el brazo armado de la sociedad de consumo'
El escritor francés habla del libro que le costó perder su trabajo como publicista y repasa la vigencia de la novela como género indefinible que aglutina desde la reflexión hasta el poema pasando por el panfleto.
Frédéric Beigbeder se ha convertido en un novelista de éxito gracias a 13,99 euros, una novela cuyo título remite a su precio, manera de recordar una de las obsesiones de su autor, a saber, que todo en este mundo puede comprarse, incluidas las críticas más feroces contra el universo consumista. En sus libros anteriores había comenzado a esbozar su figura de dandi situacionista pero sólo era conocido entre los círculos literarios. 13,99 euros le ha transformado en un personaje del 'circo mediático' y hoy Frédéric Beigbeder dirige un programacultural en la televisión.
'En mis libros anteriores ya había mucha ironía pero, como muchos escritores franceses, me miraba el ombligo', resume Beigbeder. 'En 13,99 euros he levantado la cabeza para ver otra cosa, para fijarme en el decorado, en la sociedad que nos rodea y supongo que es esto lo que me ha permitido conectar con un público más amplio'.
El protagonista del libro trabaja como creativo en una agencia de publicidad. 'Desde 1990 y hasta el año pasado yo también trabajé como publicitario, los últimos tiempos en la agencia Young & Rubicam, que me puso en la calle a causa del libro. Desde 1997, me sentía como un agente doble, como un espía entre quienes deciden cómo crear necesidades entre los individuos. Cuando empecé en el oficio me divertía mucho por diversas razones: de entrada porque ganaba mucho dinero, viajaba a menudo, conocía a gente con talento como Jean Baptiste Mondino, David Lynch o Ridley Scott, o porque era un trabajo que te ponía en contacto con chicas guapísimas con las que ligar. Luego, lentamente, no sé en qué momento, se me fueron revelando los aspectos negativos del asunto, el hecho de que estaba contribuyendo a favorecer la venta de dentífrico sabiendo que no sirve de nada porque el ciento por ciento de la limpieza depende del cepillo, o a acrecentar la fama de un refresco que no refresca y crea adicción, o que era cómplice de la glosa de las virtudes de un neumático que puede explotar cuando sería posible fabricarlo más seguro, casi indestructible, sin que el precio fuese superior. Y al tiempo que descubres que tus ideas sirven para hacer más conocidos productos que no siempre lo merecen, también comienzas a tener choques con los directivos, que ponen límites a ciertas formas de creatividad'.

13,99 euros está repleto de
máximas, de formulaciones asesinas, tal y como podía esperarse de un antiguo publicista. Para él, 'la publicidad es el brazo armado de la sociedad de consumo' y recuerda tres criterios directivos básicos para todo profesional del sector: 'Lo que buscamos no es la verdad, sino el efecto producido; la propaganda deja de ser eficaz desde el momento mismo en que su condición de tal se hace visible; cuanto mayor es una mentira, mejor pasa'. A Beigbeder le satisface descubrir una cierta inquietud en el rostro de quien le pregunta. 'Sí, las tres frases son de Joseph Goebbels, el ministro de Hitler'.

'Es cierto que durante años se ha querido explicar el mundo a partir de la lógica de la lucha de clases', admite, 'pero hoy estamos gobernados por la economía, por el mercado, por un sistema que no hace feliz a la gente pero en el que la publicidad juega un gran papel condicionando a la población, inventando deseos, ocultando que cada vez es mayor la diferencia entre ricos y pobres, entre unos países y otros'. Admite que decir esto no es especialmente nuevo y que ese tipo de discurso es difícil que alimente una ficción novelesca convincente. 'Sabe, hoy la novela es un género que nadie puede definir, que admite en su seno el panfleto, la reflexión económica, el diálogo, los anuncios, poemas o la narración clásica. Es un espacio de libertad y de ahí el que yo incluya páginas de publicidad a favor del suicidio, el consumo de cocaína o que bromee con parodias de anuncios de yogures o detergentes. Esa misma libertad del género, su enorme variedad, es lo que hace que haya gente que diga que la novela ha muerto'.

El libro tiene un doble relato. 'Sí, por un lado está la peripecia de Octave y por otro asistimos a todo el proceso de elaboración de un anuncio, desde la idea que sirve de punto de partida hasta su presentación en el Festival de Cannes pasando por las transformaciones exigidas por el cliente y las derivadas del rodaje'. En el transcurso de sus andanzas, el personaje principal es coprotagonista del asesinato de una anciana rentista que vive en Miami, rodeada de cañerías de oro. 'Estos jubilados, sin saberlo, son los propietarios de nuestras empresas y de nuestras vidas. Para cobrar sus pensiones exigen un rendimiento altísimo a su dinero y ese rendimiento sólo se logra despidiendo gente, exigiendo productividad al máximo, rebajando la protección social. Con la caída del muro esos jubilados de Miami imponen su ley. Y eso explica también mi libro, de manera sarcástica, sabiendo que toda crítica es recuperada y que eso es terrible. Guy Debord lo explicó hace mucho tiempo. En la actualidad vivimos faltos de utopía, de sueños, sólo existe el de enriquecerse y eso para millones de personas es una broma de muy mal gusto. De ahí la violencia, de ahí el terrorismo. Nada excusa el atentado contra las Torres Gemelas, pero ese contexto explica muchas cosas'.

Frederic Beigbeder


He reconocido varias veces mi debilidad por las obras de Frédéric Beigbeder. Nunca dejan indiferente a nadie. O las adoras o las detestas. En Babelia publicaron hace un par de semanas esta entrevista (el título del post es de Jesús Rodríguez y la foto pertenece a Daniel Mordzinski), de la que quiero compartir estos extractos:
"Hay que salir para estar en contacto con la gente, para ver, para escuchar. Un escritor no puede ser un monje. No creo que el escritor tenga que estar metido en casa a las ocho de la tarde para hacer el crucigrama de Le Monde. Que renuncie a vivir para escribir. A Kafka le encantaba divertirse. Hay escritores agonizantes y doloridos, como Flaubert y otros hedonistas hasta el final, como Baudelaire. En el centro estaría Proust, un hombre de largas fiestas nocturnas y también de encerrarse a escribir. Es mi modelo. Trabajo de día, salgo de noche y duermo poco; pero hacer la fiesta no es lo opuesto a hacer un buen libro".
"Yo no soy así; busco mi camino; no cuento nada que me sea desconocido; cuento mi época; la civilización del consumo; hago novelas de mi tiempo; lo que toco y lo que veo. Todo lo que escribo, como hacía Colette, tiene que ser real".
Es una mezcla de ficción y desgarrada autobiografía que el novelista Michel Houellebecq ha bautizado como autoficción prospectiva. Beigbeder resume ese ejercicio literario comparando a sus Octave Parango y Marc Marronier con el Harry Chinaski de Bukowski; el Nathan Zuckerman de Philip Roth o el Dick Diver de Scott Fitzgerald. "Un escritor debe correr el riesgo de desnudarse; ésta es una época en que la literatura debe romper las reglas de lo bien visto por la sociedad. Amo la literatura de confesión. Pero nunca hay un Frédéric en mis novelas; hay un Marc o un Octave. Uso mi intimidad dentro de unos acontecimientos ficticios. Soy y no soy".

Fernando del Paso


Publicista, locutor de la BBC, diplomático, pintor, poeta y novelista nacido en la ciudad de México. En su primera novela José Trigo (1966) organiza una interesante experimentación con el lenguaje, a la vez que define una épica política. Su novela Palinuro de México (1977) es un vasto homenaje rabelesiano al cuerpo y a las funciones proliferantes y vitales de la imaginación; en Noticias del imperio (1987) traza un amplio cuadro histórico, la trágica aventura mexicana de Maximiliano y Carlota. En 1995 publica una novela policiaca, Linda 67: historia de un crimen. Recibió varios premios en México, el Rómulo Gallegos de Venezuela (1982), el premio a la mejor novela extranjera publicada en Francia (1985) y es miembro del Colegio Nacional de México.

Antonio Tabucchi


Escritor nacido en Pisa en 1943, uno de los más importantes escritores italianos contemporáneos. Tabucchi vive en Portugal, pero vivió desde los pocos días de edad en Vecchiano, el pueblo de sus abuelos; cursó allí la escuela primaria y la secundaria. Los vecchianeses lo reclaman para sí con orgullo. Creador de un mundo único que creíamos reservado a los sueños y, en uno de sus fondos, a las especulaciones freudianas. Como al hombre ilustrado de Ray Bradbury, parecen desprendérsele del cuerpo las imágenes para crear historias. Pese a una obra dilatada, Tabucchi nunca se repite: cada libro nuevo se niega a parecerse al precedente. Sostiene Pereira, es una novela sobre la lealtad y el valor civil, henchida de melodía y de variaciones musicales. En ésta, como en otros libros, Portugal es fondo y escenario, un país que ahora vemos, gracias a su obra, como reinventado por él. No menos inolvidables son Dama de Porto Pym, relatos sacados de aquí y allá durante un viaje por las Azores; la pieza en un acto Al señor Pirandello lo llaman por teléfono; Réquiem, un recorrido por una Lisboa donde el autor o el yo narrativo van a la busca de su personaje probablemente real llamado Fernando Pessoa, y Sueño de sueños, donde crea literariamente unas vidas en los sueños tomando como base las vidas imaginarias de Marcel Schwob. Otros libros de él: Piazza d'Italia, La pequeña flota, El juego del revés, Nocturno hindú, Los volátiles del Beato Angélico, La línea del horizonte, El ángel negro, La cabeza perdida de Damasceno Monteiro.

Alfredo Bryce Echenique


Reconocido como uno de los mayores narradores peruanos de la actualidad, Alfredo Bryce (Lima, 1939) ha hecho de Lima, los limeños y sus peculiares convenciones sociales el tema principal de toda su obra. Y si bien en sus libros, siempre escritos con un manejo del lenguaje y sentido del humor sumamente personales, podemos encontrar personajes de toda extracción social, los protagonistas han pertenecido casi siempre a la vieja aristocracia, como en su primera novela Un mundo para Julius (1970) que fue elegida en una reciente encuesta entre escritores e intelectuales como la novela peruana más importante de todos los tiempos.
Una parte importante de la obra de Bryce está constituida por novelas como La vida exagerada de Martín Romaña (1981) o El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1985), en las que la trama gira en torno a las divertidas e insólitas peripecias europeas de un escritor o profesor limeño, un evidente alter ego del autor. A ese ciclo pertenecen la mayoría de los libros que aquí se comentan, a los que se suman algunos de sus también valiosos libros de crónicas.

viernes, 7 de agosto de 2009

Leon Tolstoi


Tolstói, Liev Nikoláievich (conde de Tolstoi)
(1828-1910)
Este novelista ruso nació el 9 de septiembre de 1828 en Yásnaia Polaina, una propiedad agrícola de su familia, en el sur de Moscú.
A los nueve años quedó huérfano, y se crió con unos parientes en un ambiente religioso y culto. Tuvo tutores franceses y alemanes.
A los 16 años, ingresó en la Universidad de Kazán, donde estudió lenguas y más tarde leyes. En 1847, insatisfecho, abandonó sus estudios. La Biblia se convirtió en uno de sus libros de cabecera, al igual que las doctrinas de Pushkin y Rousseau, entre otros autores.
Después de un breve intento por mejorar las condiciones de vida de los siervos de sus tierras, se metió de lleno en la alta sociedad aristocrática moscovita, a la que en sus diarios prometió reformar.
En 1851, se reunió con su hermano en el Cáucaso, donde su regimiento se encontraba acampado y, tras una breve permanencia, decidió incorporarse también al Ejército ruso. Allí estuvo en contacto con los cosacos, que se convertirían en los protagonistas de una de sus mejores novelas cortas, Los cosacos (1863). En ella compara el cansancio de la juventud moscovita con el vigor y la vida al aire libre de los cosacos. En el tiempo que le dejaban libre las batallas, concluyó una obra autobiográfica, Infancia (1852), a la que siguieron otras dos, Adolescencia (1854) y Juventud (1856). Estas obras recibieron una calurosa acogida por parte del público.
Entre 1855 y 1856 escribió Sebastopol (1855-1856), tres historias basadas en la guerra de Crimea, de la cual fue oficial del ejército, y que narran recuerdos de su vida militar.
Interesado en la pedagogía, viajó por Inglaterra y Alemania, donde estudió los modernos métodos didácticos, que aplicó a la escuela modelo por él fundada en Yasnaia Polaina.
En 1862, se casó con Sofía Andréievna Bers, miembro de una culta familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia (tuvo quince hijos), administró con éxito sus propiedades y escribió sus dos novelas principales, Guerra y paz (1863-1869) y Ana Karenina (1873-1877).
Guerra y paz es un retablo de la vida rusa durante las guerras de Napoleón, siendo su obra maestra. Ana Karenina es una novela de costumbres de la sociedad rusa cuyo propósito moralizador no prevalece sobre su valor artístico. Otra obra importante fue Mi confesión, testimonio de su crisis espiritual y de conciencia. La sonata a Kreutzer, Amo y criado y Resurrección, son obras en las que domina su preocupación ética junto a un análisis vigoroso y penetrante de la vida rusa.
Otras obras de su autoría son: Historias para el pueblo (1884-1885); La muerte de Iván Ilich (1886); El poder y las tinieblas (1888).
A los 82 años, cayó enfermo de neumonía y, el 20 de noviembre de 1910, murió en una remota estación de ferrocarril.
Tolstoi, partidario de la no violencia y de la abolición de la propiedad, fue víctima de la contradicción entre su vida y sus convicciones morales. Profundamente convencido de que la única salvación sólo podría encontrarse en Dios, su misma fe le llevó a rechazar las instituciones y creencias de la iglesia rusa y a fijar como ideal de la vida la pobreza voluntaria y el trabajo manual. Intentó renunciar a sus bienes, pero la resistencia de su familia se lo impidió.

miércoles, 17 de junio de 2009

La insoportable levedad del ser. Milan Kundera


LUGAR DONDE SE DESARROLLA LA ACCION:•
Praga; un pequeno pueblo en Bohemia; el campo, Suiza y Estados Unidos

TIEMPO • pasado

TONO• divertido, compasivo, contemplativo

SIMBOLOS
• libro, maleta, sombrero, firma de documentos.

TEMAS • filosófico; levedad contra peso, politico,muerte, amor

sub-temas: El cuerpo, kitsch; obras de arte.

La insoportable levedad del ser ha pasado a la historia de la literatura como una novela filosófica.

Ambientada: Ambientada en los 60’s en Czechoslovakia. El hecho de que Kundera haya vivido en carne propia la Primavera en Praga y la Invasion Sovietica, fue precisamente lo que lo motivo a escribir esta novela para utilizarla como vehiculo de divulgación y comprensión hacia lo que su país vivio bajo el totalitarismo Sovientico.
Narrador: El autor. Una de las cosas mas innovadoras de Kundera, es como se desdobla a veces dentro de la historia de los personajes, y nos cuenta cómo son, sus dudas sus miedos y sus pasiones. Es decir, pasa de una tercera persona, contando la historia, a opinar sobre la historia misma, a través de una primera persona. Es algo extraño que no es facil de encontrar en otro autor, pero, sin embargo, es algo muy personal, que tiene gran sentido. Como dice él, no intenta que nos creamos, los lectores, que los personajes son de carne y hueso, sino que son fruto de su imaginación
Tecnica Narrativa:
En cuanto a la técnica narrativa de Kundera habría que señalar la extrañeza que causa en el lector, ya que el narrador se introduce dentro de la historia a la manera de la novela decimonónica (del siglo XIX) pero dando un paso más. El narrador no tiene ningún inconveniente en mostrar el entramado de artificios que compone la obra, desvelando los motivos y orígenes de algunos de los personajes. Llega a decir de sus propios personajes: «los personajes no nacen como los seres humanos, del cuerpo de su madre, sino de una situación, una frase, una metáfora en la que está depositada, como dentro de una nuez, una posibilidad humana fundamental que el autor cree que nadie ha descubierto aún o sobre la que nadie ha dicho aún nada esencial». Estos comentarios metanarrativos permiten descubrir algunos aspectos del concepto de novela de Kundera al mismo tiempo que crean un nuevo nivel ficcional. El narrador, parcialmente omnisciente, juega con los puntos de vista: narra ya desde la perspectiva de un personaje ya desde la de otro, dando incluso varias versiones de un mismo acontecimiento
─la primera parte corresponde a Tomás y la segunda a Teresa─.
Si tuviéramos que describir en forma resumida, como escribe Milan Kundera, diríamos que Kundera escribe como si platicara con el lector, y en ocasiones como si platicara consigo mismo, independientemente del lector; eso lo hace doblemente atractivo, ya que envuelto en la risa, el juego y la agilidad mental, se encuentra la reflexión, la reflexión constante sobre las cosas más importantes de la vida que nos acompañan en nuestra vida cotidiana y que por eso, por comunes, muchas veces no les damos la importancia que merecen.
Las meditaciones de Kundera a lo largo de toda la novela, además de ser narradas con extraordinaria belleza, tienen el poder de llevar cuidadosamente al lector hacia el terreno de la introspección. Y no se trata de nada metafísico o abstracto: simplemente el autor nos hace identificar en los gestos de nobleza y en las debilidades de cada personaje los rasgos de uno mismo. Es decir: no sólo nos emociona con el relato, sino que obliga a que nos preguntemos si somos Tomás o Teresa o Sabina, y por qué. Entonces: no sólo nos emociona, sino que nos hace pensar. Y eso es precisamente lo interesante.
Personajes Principales:
Tomas
Es un famoso medico cirujano, reconocido internacionalmente, vive en Praga y pertenece a la clase intelectual que fue silenciada tras la invasión soviética a esa ciudad. Fue despojado de su carrera porque se negó a desconocer un articulo anti-comunista escrito por el. Este articulo lo coloco en grave peligro, aunque el no era un activista político, ni un disidente. Idealmente le hubiera gustado rechazar partidos políticos y sociedad juntos, a favor de ser un librepensador que actuara como el eligiera. Despues de perder el privilegio de practicar la medicina. Tomas se convirtió, primero en limpia-ventanas y despues en granjero, descendiendo a los círculos sociales mas bajos buscando con ello, de una vida pacifica y de mas libertad.
Como hombre, tomas intenta practicar la filosofía de la levedad. El considera el sexo y el amor, dos entidades separadas; se acuesta con muchas mujeres y ama solo a una (Teresa), y no siente culpa ni ve ningún problema en tener esta doble actividad en su vida. Esta obsesionado con lo que es revelación (quitar el telon) ver lo que hay detrás en todo, principalmente en el mundo femenino, descubrir esa millonésima parte que nos hace diferentes, robar a las sucesivas mujeres un trocito de individualidad, como si estuviera completando un mapa del universo con retales de alma femenina.
Aunque Tomas es un intelectual, no es un romantico idealista como Franz. Su amante Sabina, lo llama el “opuesto del Kitsch” o el opuesto a todo ideal perfecto tanto en política como en amor. Tomas no puede tomar en serio las leyes que se basen en una fidelidad política o romantica. Su pragmatismo, experiencia e individualismo lo hacían no apto para identificarse a si mismo como un político liberal o como un fiel esposo. Consecuentemente, algunos personajes lo malinterpretaron; la policía y sus colegas del hospital lo consideraban un disidente y los disidentes lo consideraban un cobarde.
Su personalidad no cambia en lo fundamental, durante el curso de la novela. Al contrario, cada vez se hace mas leve. Crece su cinismo cuando no estuvo ya seguro de sus antiguas convicciones de la vida y del ser. Su amor por Teresa y su exilio al campo frenaron sus aventuras eroticas, pero no necesariamente perdió sus deseos ni se sentía culpable, ya que no los consideraba un crimen.

Teresa
Teresa representa la pureza e inocencia que, provoca que Tomas la vea como un nino colocado en una canasta en el rio para ser encontrada por el. Teresa esperaba que alguien como Tomas se apareciera en su vida, incluso antes de conocerlo. Ambos se amaban profundamente, pero se hacían infelices el uno al otro. Teresa no era una vulgar o kitsch , pero donde Tomas y Sabina son ligeros ella es pesada. las constantes traicionesde Tomas querían decir que ella tendría que esperar siempre su regreso
Teresa no déjà a tomas por sus indidelidades, al contrario es caracterizada como mas debil que el. Su momento fuerte o pesado viene cuando deja a tomas en Zurich y regresa a Praga sola, sacrificando su felicidad para liberar a tomas de la carga que su amor representa. Precisamente por su inteligencia y compasión, ella representa una clase de peso que tomas no puede fácilmente rechazar .
Se intereso en la disidencia activista. Encontró sentido, belleza y peso a su valeroso trabajo como fotografa reportera durante la invasión soviética a Praga, aunque advirtió una existencia de ingenuidad en su trabajo político.
Teresa cambia considerablemente durante el curso de la historia. Ante la cruda y evidente realidad se vio forzada a reconocer la imposibilidad de realizar sus suenos de juventud. Nada quedaba como blanco y negro que ella creía debería de ser. Incluso llega a admirar a su principal rival Sabina, reconciendo su poder sensual. Aunque ella supiera que era la amante de tomas. Asi como tomas debio cuestionar su ligereza, teresa debio cuestionar su pesadez.

Sabina
Es una pintora. Estudio en la Academia de las Artes de Praga y vivio en esa ciudad hasta los sesentas. Despues escapo de su país hacia Ginebra Suiza, posteriormente emigro hacia Nueva York y finalmente hacia California.
Un suceso importante es su vida de artista es cuando manchó un lienzo. Ella estaba pintando una obra realista, tal y como los cánones soviéticos indicaban, pero a través de la mancha vislumbró un mundo nuevo, un modo de hacer arte, una manera de vivir, distinta, feliz, libre, suya. recordemos la famosa frase: “Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible”
Representa la extrema ligereza del ser. Desde los inicios de su vida enfrento la fealdad y el kisch . Con un padre represivo y una familia conservadora en extremo, hasta la presión del totalitarismo político dentro de la escuela de arte donde ella estudiaba. Sabina le declaro la guerra a la fealdad y a la falta de originalidad a través de sus pinturas y su estilo de vida. Su vida es descrita como una cadena de traiciones. “Traición significa romper cadenas par air en busca de lo desconocido. Sabina no conocía nada mas magnifico..” Su búsqueda de libertad la llevaron a su completa soledad y libertad en America.
Su aventura con Tomas estaba basada en su mutual levedad. No había ningún elemento domestico o el usual romantico kisch en su relación. Solo compartían libertad y erotismo. Aun asi, al igual que Tomas, es arrastrada por la intensidad de un espíritu pesado. Teresa encanta a sabina y ella se enamora de Franz, ambos personajes pesados. También siente el encanto ocasional del kisch que tanto detestaba cuando admitia que lloraba en las películas donde un hijo prodigo regresaba a casa.
Entiende que sus decisiones extremas la convierten en un ser irrelevante y solitario. Este concocimiento la convierten en una persona no fácil o conflictiva; en America se pregunta si ya no le queda nada mas por traicionar . Nunca sabra como pudo haber sido su vida si ella no hubiera traicionado a tanta gente en todos esos anos . la insoportable levedad del ser es que cada decisión es vivida solo una única vez, es irrepetible y no hay oportunidad de cambiarla. Tomas escogio la carga al elegir a Teresa. Sabina escogió la levedad y la libertad; ninguno podrá saber si decidieron lo correcto en sus vidas. Sabina también tiene una especial relevancia en cuanto a su permanente y ambivalente exilio, como Kundera nunca regreso a su país.

Franz
Es un profesor universitario que vive en Ginebra, Suiza. Aparece en el libro en la tercera parte, donde es introducido como el amante de Sabina desde hace 9 meses. Casado con una mujer que no lo ama y tiene una hija que es una copia de la madre. Fisicamente es un hombre fuerte pero débil emocionalmente, por ello Sabina no lo encuentra atractivo. Cuando abandona a su esposa e hija para unirse a Sabina, esta lo abandona a el.
Es incapaz de ser ligero. Creyo darle un significado a su existencia agregándole solemnidad, peso e importancia a los conceptos y eventos de su vida. De este modo el adora las marchas y vive por las fuertes emociones del amor y de las convicciones políticas.
Puede ser descrito como un kitsch en sus gustos e ideas, pero su carácter es mas favorable que vulgar, es mas bien un hombre compasivo. Lleva a cabo difíciles decisiones por convicción y es noble y tierno, pero poco receptivo. Únicamente al final de su vida empieza a sospechar que quizás hizo algunos juicios equivocados. En Bangkok, se dio cuenta de esto ya muy tarde, durante la marcha en la que participo llevado por su idealismo y donde encontró la muerte por no poder ver los alcances del peligro que lo rodeaba en ese país.

Argumento:
El eje central de la obra es la compleja relación amorosa que se produce entre Tomás y Teresa, a partir de la que se derivan varias teorías sobre el amor y las relaciones de pareja. Por encima de todas ellas se perfila con gran fuerza y nitidez el pensamiento de Tomás, que es quien lleva las riendas de la pareja. Tomás, partiendo de la separación platónica entre el amor pandémico y el amor celeste, es incapaz de abandonar su intensa vida erótica en favor de Teresa, puesto que para él «hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias».
Para Tomás el verdadero amor
se manifiesta en el deseo de dormir juntos, en el acto que compartir la cama, que es lo que enerva el placer de Tomás, por encima del acto amoroso. No sólo es que Tomás no quisiera o no pudiera abandonar a sus amistades eróticas, sino que dentro de su concepción del amor hacer tal cosa le parece absolutamente innecesario. En Tomás se vislumbra el encuentro entre dos mundos que Sabina, su amante preferida, describe como el enfrentamiento entre el libertino y el enamorado romántico ─ambos polos irreconciliables representados por Sabina y Teresa respectivamente─.
Teresa, conocedora de las infidelidades de Tomás, se esfuerza por comprender la levedad y la divertida intrascendencia de su concepto de sexualidad y amor físico. Primero a través de una leve coquetería que no deja de ser muy forzada y después acudiendo a la casa de un ingeniero, Teresa se propone comprobar si es cierto que el amor y la sexualidad son dos cosas distintas. Aunque se propone no traspasar el límite del contacto físico, Teresa finalmente se entrega, y de esa forma comprueba que sí existe una división entre cuerpo y alma, que es posible entregar el cuerpo mientras que el alma permanece intacta. Sin embargo, se da cuenta de que la teoría de Tomás no es cierta: «la mujer no puede resistirse a la voz que llama a su alma asustada; el hombre no puede resistirse a la mujer cuya alma es sensible a su voz». De ahí que el temor de Teresa se acreciente y que no disminuya hasta que consigue sacar a Tomás de la ciudad. Es el momento en que por fin Teresa logra imponerse a Tomás.
Porque la relación de Tomás y Teresa es al cabo un choque de fuerzas, que casi podrían interpretarse como una confrontación entre poder y debilidad, entre pesadez y levedad. En esta confrontación Tomás es demasiado fuerte y Teresa demasiado débil, lo que implica que no congenien ─no por sus comportamientos o la inestabilidad de sus sentimientos─. A pesar de ello, Teresa utiliza su debilidad de forma agresiva, para que Tomás vaya abandonando progresivamente su fuerza, hasta quedar en su regazo, confinado en un pequeño pueblo del campo apartado del mundo. Para demostrar el amor de Tomás, Teresa le va arrastrando, haciendo que le siga, a lugares cada vez más inferiores ─de Zurich a Praga y de Praga al campo─ hasta llegar al sitio del que ya no se puede salir. Pero es precisamente en el campo donde Tomás encuentra la felicidad en la sencillez y en el tiempo circular de la rutina. Teresa lo ha conseguido: se han igualado, ya no hay uno más fuerte que el otro, sino que ambos son débiles.
Teresa, después de haber comprobado la invalidez de la teoría de Tomás y agobiada por los celos, desarrolla una de las formas de pensamiento más atractivas del libro: el amor que siente por Karenin, el perro, es mejor que el que le une a Tomás ─mas no mayor─. Esto es así porque la bondad del hombre únicamente se puede manifestar con aquellos que no representan ninguna fuerza, con los que están a su merced, es decir, con los animales. De la siguiente manera describe la perfección del amor que Teresa siente por Karenin: «Es un amor desinteresado: Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor. Jamás se ha planteado los interrogantes que torturan a las parejas humanas:¿me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? […] Y algo más: Teresa aceptó a Karenin tal como era, no pretendía transformarlo a su imagen y semejanza, estaba de antemano de acuerdo con su mundo canino, no pretendía quitárselo, no tenía celos de sus aventuras secretas […] Y luego: el amor hacia el perro es voluntario, nadie la fuerza a él». Por ello, el amor entre un hombre y un perro se considera como un idilio; y así se explica el sueño que tiene Teresa en el que Tomás se convierte en un conejo y ella llora de felicidad ─simboliza la pérdida de fuerza y la conversión en animal─.

De forma paralela y paradójica se describe la relación entre Sabina y Franz. Éste último se puede considerar claramente como el antagonista de Tomás: si Tomás es la fuerza Franz es la debilidad ─independientemente de su fortaleza física─, si Tomás considera que la base del amor es dormir juntos Franz no siente nada hacia su mujer, Marie-Claude, con la que únicamente comparte cama. Franz no es más que un soñador romántico, que trata de crear un territorio de pureza para Sabina, motivo por el que no puede hacer el amor en Ginebra, su ciudad, la ciudad que pertenecía a Marie-Claude. Para Sabina Tomás es un excelente amante porque no concibe el amor físico sin violencia y Franz, que busca en las mujeres la idea platónica de su madre, por su bondad, carece de la fuerza para darle órdenes como Tomás. Para Franz amar significaba renunciar a la fuerza y esta actitud lo descalificaba en la vida erótica de Sabina. Precisamente cuando Marie-Claude deja de recordarle a su madre y deja de parecerle un ser dulce al que hay que defender decide confesarle su infidelidad con Sabina. Esta decisión empero no agrada a Sabina, que considera que cuando el amor se hace público se convierte en una carga, así que finalmente decide abandonarlo.
Pero a Franz le pasa lo mismo que a Tomás, que en un primer momento piensa que es capaz de vivir sin Sabina ─la suplanta por una nueva amante─ para darse cuenta después de que es incapaz de dejar de pensar en ella, lo que representa una infidelidad muy inocente para con su nueva amante, como hecha a medida. Él siempre tendrá la sensación de que el conjunto de casualidades que regula el mundo está organizado por Sabina, que secretamente le vigila desde alguna parte. Y ese es el pensamiento que le lleva a participar en la Gran Marcha organizada por intelectuales de todo el mundo para reivindicar a Vietnam, que había invadido Camboya, que deje entrar en el país a médicos para que puedan tratar a la población ─después de descubrir el gran teatro que todo ello supone encuentra la muerte─. Sabina, en cambio, siente después de haber abandonado a Franz el drama de la insoportable levedad. Para ella la traición es un deber, igual que para Tomás lo es la sexualidad.
Uno de los puntos clave de La insoportable levedad del ser es la crítica desoladora que Kundera hace del sistema comunista ruso en la República Checa. Un sistema que Tomás sufre con todas sus consecuencias, ya que mandó un artículo en el que reflexionaba sobre un aspecto del comunismo a un periódico y tuvo que abandonar su prestigioso trabajo como cirujano en un hospital por no querer retractarse y de esa manera rebajar su sentido de la moralidad. Consiguió un trabajo en un ambulatorio de la periferia, en un cargo muy por debajo del que había desempeñado en el hospital, pero después de negarse nuevamente a firmar un artículo de retractación y de amor por la Unión Soviética y el partido comunista, renunció a su trabajo y acabó dedicándose a limpiar ventanas. Ni siquiera la intelectualidad checa anticomunista escapa de la mirada crítica, porque llega a caer en los mismos desmanes que el gobierno: también piden a Tomás que firme un texto que él no ha escrito, un texto a favor de la amnistía de los presos políticos. Tomás decide no firmar en parte porque no está de acuerdo con que vaya a ser útil el escrito y en parte para salvaguardar a Teresa, que es lo único que verdaderamente le importa.
La gran teoría política del libro es planteada por Sabina como teoría del kitsch. Partiendo de la consideración de la mierda no como algo inmoral sino metafísico ─aceptación de la mierda como parte de la Creación─, el kitsch consiste en la «negación absoluta de la mierda; en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable». Trasladada esta idea al terreno político, hay que tener en cuenta que lo que identifica al hombre de izquierdas no es tal o cual teoría, sino un conjunto de intuiciones, imágenes, palabras y arquetipos que conforman el kitsch político de lo que podría llamarse la Gran Marcha. La Gran Marcha se configura como un «hermoso camino hacia delante, el camino hacia la fraternidad, la igualdad, la justicia, la felicidad y aún más allá, a través de todos los obstáculos, porque ha de haber obstáculos si la marcha debe ser una Gran Marcha». La conclusión es que lo que convierte a un hombre en hombre de izquierdas es la capacidad de añadir cualquier teoría a ese kitsch que es la Gran Marcha.
Además de aspectos sentimentales y políticos en La insoportable levedad del ser se desarrollan algunas cuestiones filosóficas sobre la vida y el paso del tiempo que tiñen la obra de un existencialismo con cierta carga de esperanza. Durante toda la novela, en diversos momentos, se desarrolla la contradicción entre peso y levedad, sin que llegue a quedar claro cuál de los dos términos es el positivo y cuál el negativo. Al mismo tiempo se producen trasvases que dificultan aún más la interpretación: Tomás dice disfrutar de «la dulce levedad del ser» cuando Teresa le abandona en Zurich, pero en pocos días esa levedad pasa a convertirse en el peso del arrepentimiento y de la compasión, lo que le obliga a regresar a Praga junto a Teresa. Y aunque las muertes de los personajes son muy simbólicas al respecto ─Tomás y Teresa aplastados por el peso y Sabina queriendo ser incinerada para ser más leve que el aire─, finalmente parece que los polos se invierten y la levedad se llena de una angustia que remite de forma directa al existencialismo: «la vida es leve, insoportablemente leve, porque no se repite, porque sólo ocurre una vez». En cambio, es bajo el peso de la repetición donde reside la felicidad ─.
La circularidad del tiempo, su peso, es fundamental dentro del contenido del libro y de su construcción. Al principio se alude a Nietzsche y a su teoría del eterno retorno planteando su inoperancia en una vida única, que es sólo un esbozo irrepetible, condenada a una levedad que planteada de forma consciente se hace insoportable. Pero la estructura es al mismo tiempo circular y al final de la novela se vuelve a Nietzsche, una vez más a la misma desoladora idea: «El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Este es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir». Pero esta vez existe una variante que zanja la cuestión con una solución que deja un camino abierto a la esperanza: Karenin. Los seres humanos conocieron una vez la felicidad del tiempo circular: antes de ser desterrados del Paraíso Adán y Eva vivían en la dicha de la repetición. Pero los animales, con su falta de conciencia del paso del tiempo y su tendencia a repetir hábitos, nunca fueron desterrados del Paraíso, y es por ese motivo que a Karenin se le dedique una parte entera. Karenin no es simplemente un perro, sino que es el símbolo de la circularidad del tiempo y su sonrisa pone en contacto a Tomás y Teresa con ese Paraíso perdido, los aproxima a la idea de felicidad.
TEMAS:
Sexualidad:
Kundera presenta la sexualidad en terminos de leve y pesado.Los personajes ligeros de esta novela son fuertemente eroticos y la visión de su sexualidad es llevarla a cabo creativamente. Sabina pinta imaginando que hace el amor. Tomas cura a sus pacientes con la misma precisión que utiliza para seducir a las mujeres. Ninguno siente remordimiento o culpa por su promiscuidad sexual. Los personajes pesados Teresa y Franz, están marcados por una sexualidad con sentimientos de culpa. Teresa odia los cuerpos, especialmente el de ella y las infidelidades de Tomas la destrozan. Su aventura con el ingeniero es un desastre que casi la vuelve loca. Franz también vive atormentado, específicamente por el pensamiento de que esta traicionando a su esposa con Sabina. No soporta la situación de ir de la cama de una mujer a otra, y finalmente deja a su esposa para dejar de traicionarla. También se niega a usar su fuerza física en la cama, para el “amor significa, renunciar a la fuerza”.
Kundera presenta la sexualidad en función de los generos. Feministas lo han criticado por esto, diciendo que el presenta en la novela la sexualidad en términos de violencia. Le demos o no, validez a esta acusación, considerándola seria o irrelevante en el contexto de la novela, la alegría o confort sexual de ciertas parejas esta relacionada a la aceptación de ciertas conductas derivadas del genero. A diferencia de Franz, Tomas es sexualmente exitoso, porque no teme utilizar su fuerza (estereotipada) representada con la orden: “quitate la ropa!” orden que daba a mujeres que casi siempre le obedecían.
El que Franz, no utilice su fuerza, es percibido como débil. A diferencia de Teresa, Sabina disfruta renunciar al poder (un estereotipo de conducta femenina). Siente su sombrero como una provocación erotica y disfruta su rol de mujer sumisa, por lo que disfruta el sexo mas que Teresa. Teresa cuando tuvo la aventura con el ingeniero, donde se comporto sumisa, sintió que debería irse de Praga o morir de vergüenza.

El cuerpo:
EL cuerpo en si mismo presenta una paradoja, por no poderlo identificar claramente como leve o pesado. El filosofo Parmenides clasifico el cuerpo como pesado y leve el alma; aunque en esta narración contemporánea, los que eligen el alma en vez del cuerpo, son los personajes pesados de la historia. En los cuatro personajes, Franz y Teresa son los únicos que utilizarían el termino “alma” Porque ellos buscan significados mas nobles y sublimes a su individualidad que la que ven en sus cuerpos. Franz despues de todo es un maestro universitario y Teresa una fotografa de eventos políticos. Ambos están interesados en nobles convicciones e ideas. Por otro lado Sabina y Tomas, están firmemente enraizados y pegados a sus cuerpos. Sabina es una pintora visceral. Tomas un doctor; ambos tienen muchos amantes y están fascinados por el cuerpo humano.
En terminos de sexualidad, Sabina y Tomas se sienten comodos con sus cuerpos y se interesan en los de otros. Franz, por su parte considera sus musculos fuertes, inútiles en un mundo civilizado y rechaza utilizarlos como símbolo de fuerza en un contexto sexual. Teresa va mas lejos, a ella le da asco un cuerpo desnudo, considerando la desnudez y la sexualidad horrores potenciales.
Conclusión:
Un libro con un sinnumero de ideas (verdades), con una forma de plantearlas, realmente aterradora y magistral. Un libro que emborracha de tan realista. Página a página las verdades le sorprenden a uno como puñetazos en el corazón. Estas páginas dejan huella en el lector; después de leer y comprender a fondo un libro así, uno no puede permanecer igual de cara a la vida. Queramos o no, un matiz de madurez se añade a nosotros, leyendo sus planteamientos y/o verdades.
En fin, quizás como novela no cumple con muchas de las expectativas que se esperan dentro de una trama narrativa, pero como libro filosófico si nos deja reflexionando sobre esas ideas expresadas, específicamente sobre aquellas que hablan sobre los problemas que afectan a la existencia humana, en cualquier tiempo, época o lugar.
Quizás haya libros en los que estas ideas estén mejor expuestas o más desarrolladas, pero este libro tiene la virtud de expresarlas entrelazándolas con literatura, alcanzando en algunos momentos altísimos puntos de belleza.
Comentarios:
Una novela completísima, llena de pequeños momentos donde el narrador consigue romper la realidad como si fuera una vidriera y dejar claro que no es una novela más, ni una historia de amor, sino todo un manifiesto sobre la vida y sus detalles.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La Insoportable levedad del ser.



Teresa y Tomas
• Ambientada en Praga en 1968, trata de 4 personajes y sus dudas existenciales. La entrada de los tanques rusos en la Praga de 1968 sorprende a Tomás y Teresa (pareja principal) enfrascados en una apasionante historia de amor. La búsqueda de la felicidad y la inevitable fatalidad que ello comporta los llevará de Praga a Ginebra, Zurich… y al destierro rural. Los celos de Teresa por Tomás, que por su parte tiene un deseo irrefrenable hacia todas las mujeres; el cándido idealismo de Franz, amante de Sabina, la pintora que pinta la realidad que se esconde tras el lienzo y cuya ansia de libertad la domina por completo. Con un lenguaje fluido e irónico, no exento de humor, es una novela que trata de llegar al corazón pasando por el intelecto. Es una de las obras de referencia de la posmodernidad.